La última vez que me sentiste cerca, estaba llorando... tal vez porque podría presentir que el momento en el que te irías estaba cerca... tanto, que los dedos lo tocaban, sin saber que antes de tu partida, lo único que necesitábamos era un abrazo, un silencio y un cruce de miradas, que serían suficientes para que supieramos que aunque el final no se podía evitar, por lo menos, en el corazón seguiríamos vivos.
Hoy, pensando en que otra partida se hace inminente, no sé que decirte, no sé como verte, no sé si abrazarte... Prefiero pensar que la partida no va a pasar, que nuestras manos nunca se van a separar, sólo dime que siempre ahí vas a estar... porque ya no puedo sola, necesito que no te vayas, no otra vez, necesito dejar de pensar en qué voy a hacer si no te vuelvo a ver...
Ya te perdí una vez, otra vez, no puede ser...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario