entre el paraiso que este cosmos nos ha dejado, entre el agua que parece llegar al infinito, cuando se estrella con el cielo azul, parece que no pudiera haber nada que pudiera salir mal
entre las mariposas amarillas que vuelan entre las puertas y ventanas de las casas de madera, que persiguen a los niños descalzos y que vuelan sobre el agua que amenaza con llevarse las casas en cualquier momento
después de pasar por algunas casas se ve por fin el mar... oscuro, como es normal en ese lado de la costa, el cielo con unas nubes delgadas como velos que bailan en el aire y que parecen que fueran a acariciar la cara de cualquiera que las vea, con dedos delicados que buscan darle amor a todo aquel que las quiera
increible es que salir de la caja de cristal pueda cambiar tantas cosas en el corazón, la mente, el espíritu y el cuerpo... se pierden y se ganan formas de ver la vida, de tocar al otro, olores nuevos, a veces buenos, a veces no tanto
empecé a ver a las personas como personas... con los ojos del corazón... a ver colores... a oir historias, y me di cuenta que la vida va más allá de lo que puedo dar, las sorpresas siempre van a estar ahí, lo único que tengo que hacer es dejarlas venir
gracias por esas horas, por esos momentos, por las miradas, las sonrisas y las lágrimas... si me hubiera permitido sentir más, probablemente me hubiera quedado en ese lugar
gracias por la magia y por mostrarme que más allá de la pared amarilla, azul, verde y blanca tengo todo el mar, el sol, la tierra y el alma de cualquiera al que deje entrar más allá del cristal
empecé a ver a las personas como personas... con los ojos del corazón... a ver colores... a oir historias, y me di cuenta que la vida va más allá de lo que puedo dar, las sorpresas siempre van a estar ahí, lo único que tengo que hacer es dejarlas venir
gracias por esas horas, por esos momentos, por las miradas, las sonrisas y las lágrimas... si me hubiera permitido sentir más, probablemente me hubiera quedado en ese lugar
gracias por la magia y por mostrarme que más allá de la pared amarilla, azul, verde y blanca tengo todo el mar, el sol, la tierra y el alma de cualquiera al que deje entrar más allá del cristal