
Llega un momento en la noche, en el que los ojos no pueden cerrarse, el corazón late como si un millón de caballos marcharan dentro de él y en el estómago, solo se siente un gran vacío. ¿Alguna vez has sentido como si en el vientre solo te quedara aire?... ¿ha llegado a dolerte?.... Hoy me pasó a mi... mientras miraba por la ventana, la gente pasar, los carros andar... y las luces prenderse y apagarse... senti un aire frío en la espalda... como si me hubieras cogido desde atrás... como si hubieras vuelto del lugar en donde estás... No sé, no estoy segura, pero todavía no puedo creer que te haya perdido, que te hayas ido. Lo triste es que no estás tan lejos como parece... un paso en falso, y ahí estaré contigo. Sólo necesito un descuido, para poder sentir que ya no estás lejos y que nunca lo volverás a estar. ¡¡Puedes creer que no hay un día que no piense en ti!! Hay una magia que no tiene explicación, probablemente sea sólo una ilusión, por ahora prefiero creer que no eres sino tu... aquel que esa noche, decidió partir, en un vuelo que parece no tener fin. Hoy me di cuenta que para mi, la única razón por la que te pienso, es porque pienso en las preguntas que quiero hacerte, las que esa noche pernsé, pero por temor no dije... temor!!!.... esa pregunta sería más bien para mi... ¿temor de qué? Creo que era el miedo de perderte inevitablemente... ya no puedo tenerte de frente, para pedirte que no te vayas, que te quedes, así sea sólo por constumbre, pero ya es tarde... el tiempo no vuelve y las palabras que no se dijeron, no serán escuchadas jamás, ya no hay un cuándo. Volaré... hasta tocar el firmamento (si es que hay uno)... tocaré tu mano por última vez, y seguiré volando, hasta que el cuerpo no sea sino parte del aire... y sea espacio. Menos mal que antes de tu partida te pedí que no me olvidaras... tampoco yo lo haré. Siempre presentes rafa... tami... tisa... el turrón, el color, el sueño...